Sé que técnicamente sus "vacaciones" aún no comienzan, pero ya se ha ido. Hoy desperté con un antojo extremo por comer pan francés. Recuerdo que una o dos veces me preparó pan francés de desayuno, y café. Siempre café. Miéntome si digo que no lloré su ausencia cuando me estaba quedando dormida. Sé, también, que debí de haber aprovechado los últimos días que estuvo aquí. No lo hice, me arrepiento, al rato le escribo. Me pregunto cuándo ha de llegar a su destino final. Estas vacaciones que se ha tomado no sólo son largas porque estará fuera casi medio año sino también por la distancia. Nunca he tenido a alguien que se vaya tan lejos, o por lo menos, a alguien tan cercano a mí.
Te mando todo mi amor.
Te mando todo mi amor.
No comments:
Post a Comment